jueves, 19 de noviembre de 2015

En mi hambre mando yo

Acabo de ver un anuncio donde te dicen que Milka te quita una onza de su tableta para que la compartas porque es la mas deseada o no se que pollas.
Pero vamos a ver, el publicista tiene que estar partiéndose el penacho viendo el anuncio. Es una de las mejores formas de ver como si ríen en su nuestra cara, con cuatro mierdas y seguro que ahora las ventas se multiplican con dicha campaña publicitaria.

¡A LO QUE VAMOS!

Ayer iba junto a mi compañera dando una vuelta por mi ciudad cuando nos aborda un caballero de mediana edad (unos 45 años) bien vestido, aseado y con una dicción perfecta. Lo que viene siendo una persona normal como cualquiera de nosotros.

Pero al rato se acerca vergonzoso como un crío de 5 años y nos dice una de las frases que mas pueden romperme el corazón:

- Hola, no he comido en todo el día y necesito algo de dinero para comer.

"Joder, me cago en la puta hostia pero que coño pasa en esta puta realidad" pienso rápido.

Me quedo al igual que él petrificado pero no puedo aguantarle la mirada, ya que al hombre se le cae al suelo y se le empieza a poner de un color rojizo como avergonzado por la situación.

A mi compañera se le cae una parte del esternón al suelo y a mi tres cuartos de lo mismo

Enseguida le dimos lo poco que llevábamos que le daba para una cena caliente en cualquier bar. Este señor nos da las gracias como si le hubiéramos abierto las puertas del paraíso y nos dice otra frase más para rematar al corazón herido:

- Muchas gracias, me habéis salvado la vida.

Esto me ayuda todavía mas si cabe a despreciar a la raza humana por tener que ver que todavía en estas circunstancias a padres de familia pidiendo a personas que podrían ser sus hijos para comer. Yo he vivido en mis carnes situaciones muy cercana a las de este hombre (cortes de luz, de agua, nevera vacía varios días) pero verla en otra persona hace que odie con toda mi alma a los gobernantes que permiten la muerte de seres humanos todos los días y nos exprimen hasta la última moneda.

Espero que a este hombre la vida le brinde cien mil oportunidades como se lo deseo a todos nosotros, porque jamás se me olvidará su cara y nunca se sabe si algún día necesitaré una persona como el para que me ayude a salir del bache.

Nos vemos en los laureles.




No hay comentarios:

Publicar un comentario